Sebastián no pensaba en nada. Era un hombre de alma reposada, tímida tal vez en su enérgico...
Sebastián no pensaba en nada. Era un hombre de alma reposada, tímida tal vez en su enérgico...
El fallecimiento de Jorge Edwards, el viernes 17 de marzo, me motivó a resucitar, sin mayores cambios, esta ponencia sobre Los convidados de piedra, presentada hace más de 20 años en un congreso de romanistas escandinavos.
Letras de Chile agradece al escritor Darwin...
por Aníbal Ricci Tengo ojos descalibrados. Uno...